martes, 10 de julio de 2012

Julio 10, mes 17




Tu boca, ¡oh sí!; tu boca, hecha divinamente
para el amor, para la cálida
comunión del amor, tu boca joven;
pero hay algo mejor aún: ¡tu alma!
Amado Nervo

De “Mi amiga” me gusta mucho cuando hace el ademán de asentar con la cabeza y cierra levemente sus ojos; recuerdo cuando me dijo que un viejo raboverde la había asustado cuando bajó del camión porque le hizo “como le hace el bistec cuando se está asando: ‘Sssshhhh’”; en mi trabajo, en la sesión especial de la Jornada Electoral y en la sesión especial del Cómputo distrital fui designado como el consejero suplente de la Consejera presidente, y por lo tanto conduje los actos de la autoridad en el Distrito; extraño de “Mi amiga” competir en la elaboración de la tesis, disfrutaba mucho jugar a quién termina más rápido la tesis; a veces me siento muy bien sabiendo que ella está con quien ama, pero otras veces me siento muy mal por haber arruinado mi relación con ella; la hice enojar mucho cuando le dije mi opinión respecto a cómo razonaba su voto.

Quino

Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

viernes, 15 de junio de 2012

Sé que soy un idiota... nunca soñé con quererte.


"Mi Amiga" por qué no sólo...

Te espero

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tú,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?

Mario Benedetti

domingo, 10 de junio de 2012

Junio 10, mes 18


Hoy, 10 de junio de 2012, contaré 18 meses para probar la hipótesis que establece que en dicho lapso el amor se extingue. Yo supe que estaba enamorado de la que siempre nombro como “Mi amiga” un 30 de diciembre de 2010. El 30 de mayo se cumplieron 18 meses y la sigo amando. Sin embargo, contaré 18 meses, a partir de este momento, para probar la hipótesis a fin de que el día 10 de noviembre de 2013 pueda buscarla y comunicarle, de viva voz, lo que siento por ella hasta ese momento.

Entre tanto, publicaré para ella un fragmento de un poema cada mes, lo que me gusta de ella, lo que recuerdo de ella, las personas que he conocido, algo trascendental que he hecho; algo extraño que haya hecho y cómo me siento respecto de ella; además de alguna otra cosa que se me ocurra. Así hasta el 10 de noviembre de 2013. 18 meses; 18 meses; 18 meses.

Poema para Mi amiga número 1.
                …
Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.
Federico García Lorca

De “Mi amiga” me gusta mucho sus gestos, sobre todo los que hace con sus ojos; recuerdo mucho de ella, cuando la conocí por primera vez, antes de entrar a nuestra clase y dijo que la noche anterior se la había pasado mirando videos en Youtube; en diciembre conocía a la persona “A”, quien por alguna razón platiqué con ella y luego nos invitamos un café, cambió mi corazón a un ser más cristiano; le gané unas jugadas al Partido de la Revolución Institucional en mi trabajo; ayer me sentí muy mal cuando vi caer un señor que comenzó a convulsionarse en Plaza del Sol, corrí hacia él, cuando lo vi me recordó mucho a mi papá pues tenía la apariencia de un albañil por su vestimenta y la mochila con herramientas que llevaba, sólo puede llamar una ambulancia, inmediatamente después me llegó un mensaje a mi celular el cual aseguraba que había organizado una borrachera, el mensaje me lo mandó “Mi amiga”; me sentí triste por su sarcasmo que casi lloraba en medio de la multitud atenta al señor que convulsionaba a mis pies.

Quino

miércoles, 16 de mayo de 2012

lunes, 14 de mayo de 2012

Él no sabe si responder...


En el sillón de la sala miraba con cierta nostalgia una película: Náufrago. Tal película trata de un personaje que regresa a la vida citadina tras pasar cinco años en una isla; tiene escenas realmente conmovedoras e impactan al público que, como Quino, se siente sumergido en la soledad. Recibió el mensaje vía celular de aquella mujer al que él ama con dulzura inexplicable y se quedó helado, por su mente pasaban meras especulaciones: 1) ella estaba triste y necesitaba a su amigo Quino; 2) Su mensaje era sincero y quería normalizar la amistad.

Cualquiera que haya sido el motivo, Quino estaba deshecho. Se quedó con el celular en la mano sin saber qué hacer; si responder o no responder, si respondía, cómo lo haría. Contempló por unos instantes el televisor sin poner atención realmente y soltó en llanto. Su madre entró a la sala y él trató de reponerse, su dolor pasó desaparecido por las escenas en el televisor. Pero seguí mal, entonces decidió meterse a su habitación.

Decidió marcar el número de la persona que él ama, sin embargo dudó que fuera aminorar el dolor y entre un leve sollozo se deslizó por la cama hasta quedar en el piso sentado; puso su cabeza entres sus piernas sin soltar el celular apuntando su dedo para marcar el número de su amiga. Se quedó en el piso tratando de pensar las cosas sin dejar el llanto, un llanto de duda, de incertidumbre. Quino sabe que cada vez que interactúa con su amiga sólo lo echa a perder porque afloran sus bellos y espurios sentimientos.

Se quedó por casi una hora en el piso entre llantos, silencios y culpas. Él no platica con muchas personas, el silencio es la soledad que lo acompaña en sus días cotidianos, entonces, que su amiga, la que él tanto dice amar, lo invité a comunicarse con ella es una esperanza de suerte divina. Una falsa esperanza, pero esperanza al fin. No es mentira que se enamoró de ella por la particular forma que ella tiene para comunicarse; entre poesía y sabiduría contemporánea.

Quino encuentra en la charla de ella el cielo lírico de un gentil  terruño de alegría. Ella no entiende la necesidad que él tiene de ella; está enamorado, dolorosa, inevitablemente.

Tal vez ella estaba charlando con su novio cómodamente desde su silla de trabajo, en tanto Quino probaba el frío piso del olvido y el desasosiego. Qué hacer, qué hacer si alma pide a todas horas comunicación con el ser que ama. Él no sabe, no comprende porque no puede ser una persona idónea para ella y sin embargo, sostiene el sentimiento en un naufragio citadino.

Ella debería comprender que Quino está en la etapa de su vida donde la desgana le atormenta sus actividades, ella debería respetar los sentimientos de él y su trágica derrota de su siempre inoportuno corazón. A pesar de todo, él la sigue amando. Él podrá ignorar sus mensajes, pero Quino no puede ignorar lo que sigue sintiendo por ella, ese es su peor tormento. 
Quino


Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.


sábado, 21 de abril de 2012

Apelación al solitario

Es necesario, a veces, encontrar compañía.

Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otro. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.

¿Cómo podrías estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?

Rosario Castellanos

domingo, 15 de abril de 2012

Deseo que este día termine


No soporto esta situación, no puedo. Ya quiero que el día termine. En el ocaso de mi soledad el amanecer es tan incierto. Ojalá mi corazón fuera de piedra. 

Poema X

Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Quino


Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

viernes, 6 de abril de 2012

Adiós a media voz...

“…pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena…”
Mario Benedetti

Todos estos días me he sentido tan desdichando, decepcionado de la vida, del amor, de la amistad. Todo se fue al carajo cuando me quedé sin quien conversar. Ayer salí a caminar para no quedarme solo en mí casa. Me encontré a personal que trabaja en el mismo lugar que yo, estaba laborado y me les pegué como una sandijuela que busca compañía.
He dudado de mí, he dudado de lo que creo; he negado mi existencia. No es que me equivoque es que así son las cosas.
Dice Sabina que “en tiempos tan oscuros nacen falsos profetas”. Esa es una ventaja para quienes me han recomendado cómo estar con alguien (no enamorar a alguien, sino estar con alguien). Me lo dijeron muchas veces para (man)tener a alguien contigo, para (re)tener una relación necesitas control. Se debe buscar alguna necesidad de la otra persona; eso será su punto débil y su punto débil es el punto más fuerte para quien controla.
Que los puntos para el control son más fáciles cuando la necesidad es humana; cuando la necesidad tiene que ver con el afecto o con el amor. Quien me lo dijo tiene bajo su dominio a tres personas, tres mujeres que piensan que él es el único profeta. Al menos una de ellas sabe de la existencia de las otras dos, pero por alguna razón lo toleran. Resisten.  
Dice Sabina que “el asesino sabe más de amor que el poeta” (o como escribirían los clásicos: “Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit" ). Es verdad, para mantener el control de una relación de pareja se debe tener inmunidad, o al menos, ser ajeno a la necesidad de la otra persona. En tal caso, quien lo dice es ajeno a la necesidad de afecto o de amor y es la única manera de mantener el control.
¿Lo creen así? Las relaciones de pareja, muchas de ellas, son relaciones de poder. 
Soy un liberal, como tal soy un teórico de la libertad y de la no-libertad. El dominio de “A” sobre “B” es la negación de la libertad de “B”. El dominio absoluto es cuando la necesidad se hace presente, cuando desde “B” subsiste el reconocimiento de dicha necesidad y cuando “A” se da cuenta de la necesidad de “B”. El dominio parcial es cuando alguno de ellos ignora el fundamento que motiva estar dominado o dominar.
Esclavo es todavía una condición menos ignominiosa que siervo, toda vez que el esclavo se encuentra dominado por la fuerza, y el fuerte nunca es lo suficiente sino transforma su fuerza en derecho como afirmó Rousseau. Pero el siervo encuentra sus cadenas endógenamente, las encuentra en sí mismo, en él la fuerza no sólo es sujeción material, sino derecho pleno del más fuerte y la negación de la libertad de “B” es la confirmación del poder de “A”. En consecuencia, el que domina debe disfrutar de libertad absoluta, libre de necesidades que lo encadenen. Obviamente, esta condición es un ideal.  La no-libertad es la carencia de poder, la libertad absoluta es poder absoluto.
Así es la realidad, lo es cuando la única mujer que se fija en ti es una persona que evidentemente tiene necesidad de afecto y está fuera de sí misma. De una mujer que ejerciendo su libertad se convierte en un siervo, qué contradicción la que afirmo, quien no es libre nunca decide ser no libre, sino por el impulso de su propia necesidad.
Esto es lo que se va al carajo, resulta que debo imponerme, buscar la necesidad de una persona para “pasar el rato”. Qué absurdo. Lamentablemente así son las cosas, por fortuna, mis convicciones son más fuertes que mi necesidad de afecto. Aunque me quede solo en esta vida, sin compartir el amor con una mujer, cuando alguien me recuerde espero que sea como la persona que no sólo ejercía su libertad, sino que procuró que los demás lo hicieran del mismo modo.
Ayer, sin pedirlo ni pensarlo, me dijeron; "Tú te mereces lo mejor… la mejor". Y yo me quedé frío, nunca esperé eso de esta persona. Para qué me lo decía, y guardé silencio. No entendí por qué alistó sus defensas de esa forma. Dió en el clavo justo. Todas las mujeres me dicen lo mismo: “No soy la correcta” y rematan, como el asesino que sabe más de amor: “Te mereces la mejor”. Siempre me mandan a buscar a “La mejor”, cuando la creo encontrar resulta que no es “La correcta”.
Si “La mejor” no es “La correcta”, entonces merezco a “La peor”. Con suma paradoja, quienes me rechazan me dicen; “no me conoces”; “soy bien dura, no me aguantan el ritmo”; “soy difícil”... no soy “La mejor para ti (soy La peor)”. Nadie entiende que quiero conocerlas, nadie me da el beneficio de la duda, y ellas se quedan con “El peor”. Necesito ser de lo peor para tener una persona que necesite de mí. Me quedo de nuevo con la sensación de opresión en el pecho, por un corazón colapsado por el vacío.
Al carajo con todo, cambiaré mi vida el 19 de diciembre.

Quino


Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

jueves, 29 de marzo de 2012

Así te amo (Soneto XVII)

Si hubiera un poema para describir mi situación, no la de hoy, sino todas las veces que me ha ocurrido, seguramente este es un poema cuya inspiración fui yo ex-post y me describe cabalmente. Así me veré siempre diciéndole: “te amo como se aman ciertas cosas oscuras, / secretamente, entre la sombra y el alma” del mismo modo como “la planta que no florece”. Latente amor cuyo destino es un lecho de rosas mortuorio. ¿Por qué siempre me sucede esto? ¿Por qué me he de fijar en un corazón enamorado?

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda, 1959


Quino


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miércoles, 14 de marzo de 2012

Cuándo me veré en esa circustancia


Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Jaime Sabines


Tengo días sin hablarle; la extraño y no he querido soltar alguna evidencia de que la extraño, pero dentro de mi mente sólo existen recuerdos de nuestras conversaciones, a veces me hace reír, otras veces me preocupo por ella y otras veces me veo contemplándola en sus estrellas de papel.

El último día de diciembre una amiga me cuestionó algo que no me atreví a contestarle:

[…] el otra vez vi a polo por esteban a la torre. iba con una muchacha muy wapa y el con una sonrisota de lado a lado
cuando te vere a ti en las mismas circunstancias?

Dichas palabras me remueven todos los días cuando veo pasar a una pareja. Ayer me sucedieron dos cosas. La primera fue esperando el transporte público en la calle Presa Laurel y Salario, noté a un joven sollozando a un teléfono público. El notó que lo miraba y fue hacía a mí. Se veía de mi edad, tal vez más joven, estaba ebrio y en sus dientes se notaba que había vomitado sangre. Me quedé parado frente a él, mientras me decía que había sido golpeado por unos tipos y trataba de comunicarse con su esposa. Le contesté que esos teléfonos sólo funcionan con una tarjeta, pero le ofrecí llamar a la policía. Lo interrogué tal como me enseñaron a hacerlo:

- ¿Cómo te llamas? - Fernando
- ¿Dónde vives? - En Lomas del Aeropuerto
- ¿A qué te dedicas? - … (se quedó callado)
- ¿Qué estabas haciendo por acá? - Viene a buscar a un amigo
- ¿Te golpearon o te peleaste? - Me golpearon
- ¿Te robaron? - No.
Le dije, que llamaría a la policía, desde mi celular, para que lo llevaran al ministerio público y de paso a la Cruz Verde, aceptó de momento, y cuando estaba marcando al número de emergencia me suplicó que mejor no, porque lo llevarían “detenido”. Entonces colgué, le dije claro que lo harán porque estar ebrio en la vía pública es falta administrativa, pero que estaría más seguro allí que en la vía pública en esas condisiones.

El reviró y me suplicó que mejor no lo hiciera. Le expliqué que si pasaba alguna patrulla de todas formas se lo llevarían. Pero volvió a la súplica y me pidió que lo comunicara con su esposa y así lo hice. Mientras, me preguntaba qué mujer se casaría con un tipo que vaga ebrio y golpeado por las calles. ¿Así será el amor? ¿O qué circunstancia lo adhieren a él?

Llamé a su esposa y me contestó una voz suave, le mencioné que estaba con una persona que decía ser su marido y mencioné su nombre…, pero ella decía que no me escuchaba bien. Me colgó la llamada. Le volví a marcar y no contestó. Le dije al joven ebrio que no podía hacer más y me retiré dejándolo a su suerte no sin antes ofrecerle llamar un ambulancia. Me despidió agradeciendo en nombre de Dios.

Salí y llegué a mi trabajo. Estuve en una reunión media tarde después de ese evento, y entonces me llamaron del número que marqué. No podía contestar así que le expliqué todo por mensaje de texto. Le hice saber que aquel hombre que dijo llamarse Fernando estaba bien, describí sus condiciones y cómo se negó a que lo ayudara más. Su esposa me dio las gracias invocando de nuevo a Dios.

El segundo evento fue en la tarde noche en la universidad donde estudio. En dicho campus existe una rampa a lado de un jardín con grandes árboles. Yo iba bajando por ella y dos jóvenes subían. Yo conservé mi derecha mientras los dos jóvenes seguían caminando abarcando toda la rampa y me seguí como el “juego de la gallina”. No me quitaré y no me quité, y nos impactamos. Yo iba escribiendo en mi celular y él estaba volteando a otro lado mirando a una mujer.

Me quedé detenido sin quitarme, aunque se disculpó y yo no, le dije que se hiciera un lado y que caminara por su lado, me preguntó que cuál lado y le dije que las personas deben caminar conservando su derecha. Eso lo molestó. En esa posición estaba vulnerable porque no  podía ver dónde y qué estaba haciendo su compañero con el que iba caminando. Me quedé sin quitarme y me quiso mover con su mano, pero no me movió y seguía escribiendo mi mensaje. Jamás lo miré, pero al parecer los guardias de seguridad nos vieron y echaron a correr hacia nosotros y mejor me quité. Seguí mi camino.

No tengo idea de por qué lo hice, siempre ando eludiendo los enfrentamientos. Está vez estaba en otro lado. Luego sólo sentí pena por mí mismo. Todos estos días me he sentido mal, pero no puedo externarlo. Me he sentido culpable y luego recuerdo todas las veces que ella me dijo que podía enamorar a cualquier chava y todas las veces que ella me dijo cuánto me apreciaba.

No logro concebir mi cobardía de no hacer todo cuanto sea posible para enamorar a una mujer, como lo estoy de mi amiga. Ahora estoy afrontando sin enfrentar. Sé que es absurdo que esté triste y desalineado por esa tontería de haberme enamorado. Me siento enojado conmigo, decepcionado de mí, de mi impotencia de amor, de siempre fijarme en las personas que ya están enamoradas.

Así termino siempre, en el abismo de la soledad. Y veo a los enamorados y me digo: cuándo me veré en esa circunstancia, ojalá me pasara eso a mí.

Quino

Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.