Forget what we're told before we get too old
Mostrando las entradas con la etiqueta 18 meses. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 18 meses. Mostrar todas las entradas
viernes, 17 de agosto de 2018
domingo, 5 de agosto de 2018
El síndrome de Anna Karenina
El síndrome de Anna Karenina
No hay edad para sufrir con una
pasión amorosa. Lo negativo es vivir su dimensión enajenante. Este estado
pasajero puede empañar la vida si se convierte en una búsqueda obsesiva
La recién y sorprendente versión
cinematográfica de la novela de León Tolstói, Anna Karenina, se convierte
en una buena excusa para mirar con ojos de hoy lo que conocemos como pasión
amorosa. Más allá de la experiencia del enamoramiento existe una dimensión
enajenante por su intensidad y descontrol que suele caracterizarse por una
exaltación de todos los sentidos, una necesidad de fusión afectiva y un estado
de dependencia de esos corazones apasionados. Viven en un sinvivir porque nada
tiene sentido, nada existe y nada puede soportarse si no permanecen juntos.
Están “pillados” el uno con el otro. Más que una alegría es un sufrimiento por
ausencia o por suponer un trágico abandono. Como Romeo y Julieta, la vida no
vale si no pueden amarse.
El amor es deseo, y el deseo es falta” Sócrates
Aunque para el estudio del
comportamiento humano dichos síntomas se consideren un trastorno afectivo
obsesivo, para la mayoría de las personas los “tórtolos” se encuentran tocados
por un estado de gracia. Cupido, que, por cierto, según la leyenda, fue un niño
abandonado, parece vengarse a costa de clavar sus flechas envenenadas de pasión
a dos seres humanos, sin importar la edad, raza o condición, ya que se trata de
juntar lo que en otras circunstancias sería extraño o imposible. Todo ello lo
supo retratar Tolstói, en un perfecto ejercicio de definición de constructos
psicológicos como la culpa, la redención, la búsqueda del bien y la caída en el
pecado, el rechazo social y unos personajes que rondan el arquetipo.
Aunque a muchas personas les gustaría
que la pasión durara toda la vida, lo cierto es que la asiduidad, la
convivencia y las tareas domésticas acaban por matar ese deseo que se convierte
en angustia cuando no puede ser poseído. Nada asesina tanto el deseo como su
consumación. La ilusión queda desvelada cuando se descubre que, en efecto, no
solo se puede vivir sin el otro, sino, incluso, mejor. Entonces, el amor debe
de ser algo más misterioso que la pasión cuando se prefiere permanecer al lado
de alguien.
Los fenómenos pasionales que sufrió
Anna Karenina son reconocibles en el estado agudo de enamoramiento: Una enorme
atracción (necesidad afectiva). Identificación mágica con el otro
(idealización). Fusión (sentimiento de reciprocidad). Proyección (verse a uno
mismo en el otro). Exclusividad (fidelidad sexual). Atención concentrada.
Magnificación del otro. Pensamiento obsesivo. Energía intensa, tanto emocional
como sexual. Una capacidad empática desbordante.
No obstante, el amor apasionado se
añora. Quien lo ha vivido quisiera repetir, al menos una vez más. Quisiera
sentir la exaltación de los sentidos, la sensación de encontrar la media
naranja, de completarse junto a alguien especial, de realizar por fin la
ilusión de la relación perfecta. Todo amor es de ausencia o de trascendencia,
proclamaba Platón. Esa idea instalada en la mente de tantas personas conlleva
una búsqueda obsesiva que se traduce en montones de intentos frustrados por
culpa de no acabar de encontrar esa persona “especial”. Viven de la falta
porque se acostumbraron a ella. Por el camino dejaron un reguero de opciones
reales que menospreciaron porque a todas les faltaba algo. No sintieron la
pasión deseada en su imaginario. Así descubrimos que la pasión, como el sexo,
suele merodear más en la cabeza que en ninguna otra parte.
Actualmente es observable la
dificultad de muchas personas para emparejarse. Es algo más que una moda
pasajera. Es la certificación de que nuestras vidas afectivas no superan la
prueba de la intimidad. Un buen medidor para observar la realización personal
de una persona es la profundidad de las relaciones y contactos íntimos que
mantiene, los sentimientos que se permite experimentar y la disposición a dar y
recibir, a la reciprocidad. Tal proceso se enturbia muchas veces cuando aparece
el síndrome de Anna Karenina.
Anna Karenina, mujer enérgica y
honrada, queda prendada del caballero y militar Vronsky hasta romper con las
costuras de su propia condición de mujer casada, en una sociedad aristocrática
rusa decadente, falta de valores y preñada de hipocresía. La protagonista es
capaz de trascender su propia historia, las costumbres sociales, un marido de
alta alcurnia e, incluso, en el más doloroso de los casos, a su propio hijo.
Todo por ese enamoramiento.
El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza” José Ortega y Gasset
No obstante, su incondicional entrega
se corresponde a medias con la de su amado. Aunque al principio Vronsky se
desboca por lograr su apreciado trofeo, luego caerá en lo que Schopenhauer
advirtió: el aburrimiento. Allí donde ella empuja, él solo frena. Allí donde
nació la pasión, ahora pervive la frustración. Se hizo realidad la visión de
que en-amor-miento, es decir, que los estados afectivos alterados filtran una
manera de ver el mundo errónea. Fiarse solo de los sentidos conlleva después el
doloroso ejercicio de abrir los ojos y no reconocerse. ¿Cómo pudo ocurrir?
¿Cómo se puede estar tan ciego?
No sería justo culpar a la desairada
Karenina, puesto que puso toda la carne en el asador. Se entregó. Se rindió a
la pasión y quiso creer que su altivo caballero la seguiría al fin del mundo.
El delito de Anna, su único y gran error, fue su inmediatez, dejarse llevar por
sus sentimientos sin tener en cuenta los de los demás. Con algo más de
paciencia, con algo más de cordura y con los ojos bien abiertos se hubiera dado
cuenta de la inconsistencia de su amado. Pero eso es lo que ocurre cuando solo
hay pasión: mucha intimidad y muchas hormonas, sin tiempo de que crezca una
verdadera raíz fruto del vínculo.
Anna Karenina se condenó por su
empeño en querer a quien no la podía querer. Ese es su síndrome, el que sufren
los que aman ciegamente, es decir, sin darse la oportunidad de encontrarse con
el otro. Aman una idea y aman sus propias sensaciones. Pero no se dan cuenta de
quién tienen delante, porque solo pueden ver su propio reflejo, como Narciso.
Embriagados por la euforia confunden el amor a sí mismos con el amar.
Lev Nicoláievich Tolstói jugó en su
novela una carta extraordinaria. Compaginó la historia de Anna Karenina con la
de Levin y Kitty. Él, un joven campesino, sencillo y poco hábil en el arte de
la seducción. Ella, una princesita aristocrática enamorada y despreciada por el
mismo hombre que su rival Karenina. Superadas sus adolescentes expectativas, al
final decide darle una oportunidad a Levin. Se van conociendo. El vínculo se
fortalece hasta el compromiso. Una vez juntos, Kitty se traslada a la casa
parental de Levin en la que da muestras de una actitud madura, sensible e,
incluso, compasiva al cuidar a su suegro enfermo. Es otro tipo de entrega. Más
que una pasión de los sentidos es una calidez interior. Más que grandes e
intensas emociones, son pequeños gestos cargados de amor profundo.
El deseo es potencia; el amor, alegría” Spinoza
Dos en amor. Dos corazones que viven
en la alegría de estar juntos. No hacen falta grandes exaltaciones, aunque
bienvenidas si las hubiere. Muchas personas hoy hablan de sus relaciones sin
nombrar la palabra enamoramiento. Se han conocido, se han gustado y han
decidido emprender un camino o un proyecto en común. Vivir exaltadas,
descontroladas, con necesidades fusionales propias de una niñez que no se ha
actualizado no cabe ante un compromiso estable y duradero. No nos juntamos con
otra persona para que siga siendo nuestro padre o nuestra madre, para que llene
todas nuestras expectativas o se someta a todos nuestros caprichos.
Dos se juntan, pero no se mezclan.
Dos se juntan, aunque forman una trinidad: tú, yo, y tú y yo. Dos en amor es
para gozar, procurarse felicidad y cuidarse mutuamente. Sin dejar de ser ellos
mismos. Es una experiencia única que permite un conocimiento profundo de uno
mismo, a la vez que lo extirpa de su tendencia egocéntrica. Justamente lo que
le faltó a Karenina. Solo se escuchó a sí misma. Quiso ver en su amado su
propia pasión y quiso eternizarla. El amor auténtico, el amor duro, no se
robustece de sensiblerías, sino de la alegría de saber que podemos contar con
el otro, pase lo que pase. Es el amor de la reciprocidad, de la amistad y del
ágape, de la ternura y de la compasión.
Fuente: El país https://elpais.com/elpais/2013/12/05/eps/1386269002_585010.html
sábado, 30 de enero de 2016
5 años, 27 días y un par de horas
"Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes"
5 años, 27 días y un par de horas después que aparecimos en nuestras
vidas me dijiste: sí. Que sí, que mis días tendrían tus noches, tu cielo mis
estrellas y, de hoy en adelante, me dejarías cocinarte los domingos aunque tú
prefieres salir. Interminable verano de amor nos prometimos, hasta el invierno
de nuestro tiempo.
Siempre juntos como libros separados en orden decimal, pero por fin
juntos después de todo, a pesar de todos. Tomé tu mano de seda, me junté con
tus dedos largos, acaricié tu cabello de jazmines y besé tus labios cereza. Ungimos
el día con los oleos del amor, me pediste cumplir mis promesas: ir al cine los
miércoles, comprar libros al final de la semana, leerlos en interrumpidos
lapsos para observar nuestra gloria de amor. Nuestras citas en el templo de la
Misericordia, paletas de Chocomilk en la calle Esparza. Vacaciones en Pátzcuaro
y ponencias en el extranjero.
Nuestra vida resuelta entre el diván y las flores visitadas por las
mariposas amarillas, los rayos de luz sobre nuestra mesita de noche. Todo
quizás en una vida paralela.
lunes, 10 de junio de 2013
Junio 10, mes 06
“Aceptamos el amor que creemos merecer”
Las ventajas de ser invisible
“Estás en un punto donde no te puedes ayudar a ti mismo”; “a veces
confundimos por amor con aquel vacío que tenemos con alguna necesidad que no ha
sido cubierta”; “no te confundas, ella no te quiere: así diga lo que diga, sus
acciones muestra otra cosa, pero no lo que tú quieres”; “ya no sé qué decirte,
pero aún te puedo ayudar… (y me recomienda a su terapeuta)”; “los de tu
profesión no van a terapia muy seguido, ¿verdad?”; “probablemente te ama, pero
si ambos sufren por esto no será mucho el amor”; “si ella te necesita, pero te
esconde, deja de preocuparte por ella, que arregle sus asuntos con quienes sí
quiere estar: no te hundas tú. Me has ayudado mucho, no puedo creer que estés
así”. Y siguen los argumentos ¿Qué hacer? No me alcanza nada para comprender qué
me sucede, por qué he dejado que esto ocurra, qué necesidad tengo de
necesitarla. Ella es un encanto, a pesar de todo.
Y sin embargo…
Fui a buscarla, me arriesgué a hacerlo, tuve el atrevimiento de
presentarme en su casa. Lo hice habiendo eliminado el deseo de verla frente a frente,
para no romperme el corazón si no me recibía. Ella no estaba en su casa. Más
tarde me buscó, no fueron más de 15 minutos en aquella banca a fuera de la
iglesia. Mi vida ilusionada, mi sonrisa por ella. La alegría floreció en mí
cuando escuché su voz, cuando la miré llegar. Fue tan dulce el momento, aunque
ella se veía con el semblante triste: y tuvo la fuerza de regalarme una foto
con ella. Olía tan fresca, se veía tan bien: sentir su cabeza en mi hombro,
imaginar sentir sus latidos cerca de mi pecho. Fue mágico. El paraíso en la Tierra.
PD: Con la paz en las montañas…
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
viernes, 10 de mayo de 2013
Mayo 10, mes 07
Es allí, es allí
donde anhelo ir
contigo
a vivir junto a
ti.
Johann Wolfgang von Goethe
Este mes ha sido muy duro en esa extraña relación que tengo con ella.
No comprendo, y no quiero aceptar, las veces que trata de disuadir lo que siento
por ella. He pensado en retirarme, le he dejado de hablar y de buscar incluso he
evitado que me encuentre. No sé por qué le pesa mi ausencia. Siempre me la
imagino contenta, porque no puedo saber más allá y por eso la imagino contenta
y en paz con su pareja. Sin embargo, por lo general está triste, he pensado que
también sufro sus desventuras, que debería hacer a un lado mis sentimientos y llevármela
bien con ella. De algún modo sé que por más buena que sea mi suerte no estaré
con ella. Me resisto, pero es lo más probable. Como sea, tengo una inocente
idea de que puedo tener una esperanza, aunque en estos días dijo que la
abandonara, es tan inocente como la forma en que creo que puede fijarse en mí.
Nunca ha funcionado, no sé para qué sigo. Ella es la mujer más completa que he
conocido: intelectual y decidida.
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
miércoles, 10 de abril de 2013
Abril 10, mes 08
Espero
curarme de ti en unos días.
Debo
dejar de fumarte,
de
beberte, de pensarte.
Es
posible.
Siguiendo
las prescripciones de la moral en turno.
Me
receto tiempo, abstinencia, soledad
Jaime Sabines
Me acordé y es para vos, Dolores. Lo hizo otro, para
otra, pero también yo lo hice y es para vos. Lo hizo otro, porque yo no sé
decir las cosas que siento, pero reconozco cuando alguno es capaz de decirlas
por mí. Y es también un modo de decirlas.
A lo mejor, Vargas ya no se acuerda de esto que
escribió. Yo me acuerdo, y es un modo de hacerlo mío. Porque eres mía, porque
no eres mía. Nadie podría decirlo mejor ¿Verdad? Corazón Coraza. Es para vos,
Dolores. Ya no sé quién lo hizo. ¿Acaso Vargas fue un robot que pensó por mí?
Acaso yo soy Vargas, o Vargas soy yo.
Lo único seguro es que estás existiendo, Dolores, en
algún rincón de este día, en algún lugar del mundo, sola o con alguien, pero
sin mí. Lo único seguro es que sos mejor que todas tus imágenes, que todas las
imágenes que yo tengo de vos. ¿Quise esperar este instante a solas, sin prisa
exterior y sin testigos, para decirme con todas las letras, que estoy
enamorado? Quizá sólo semi-enamorado. Porque ella dice que no, que no me
quiere. Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener
plena consciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor
(...).
Fragmento de “Gracias por el fuego” de Mario
Benedetti
PD: No te ignoro, corazón, estoy esperando curarme de
ti.
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
domingo, 10 de marzo de 2013
Marzo 10, mes 09
Henos
aquí hace un siglo, sentados,
meditando
encarnizadamente
como
dar el zarpazo último que aniquile
de
modo inapelable y, para siempre, al otro.
Rosario Castellanos
Una vez más. Traté de sacarla de mi vida, pero no
puedo. Acepté por un momento reiniciar nuestra amistad, sin embargo, ella no
olvida y yo no dejo de abrigarla con el sentimiento de amor. No sé por qué sigo
intentando, si por otro lado me siento derrotado por ella misma. Me gusta
escuchar lo que me dice, es tan simpática y divertida. Desde que la conozco,
siempre que me acuerdo de ella tengo sólo una sonrisa como respuesta. ¿Qué
pensara ella de mí?
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
domingo, 10 de febrero de 2013
Febrero 10, mes 10
Corazón
obscuro,
corazón
con muros,
corazón
que se esconde,
corazón
que está dónde,
corazón
en fuga,
herido
de dudas
de
amor…
Silvio Rodríguez
Una idea feliz; terminé mi posgrado, una idea triste,
la mujer que estoy enamorado no me invitó a su defensa de tesis. Eso me hizo
pensar que no me quiere en su vida. Debo tomar mis decisiones y sostenerlas, si
no me quiere en su vida; no vale la pena insistir en ella. Aunque, este día me
invitó a una comida. Asistí. Fue muy lindo, y ella se veía todavía más linda. Entre
nosotros dos había una distancia de varios poemas que le dije en silencio.
No sé qué escribir más. Nunca olvidaré este día con ella y con su familia.
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
jueves, 10 de enero de 2013
Enero 10, mes 11
I
have dreamed thee too long,
never seen thee or touched thee.
But known thee with all of my heart.
Half a prayer, half a song,
thou hast always been with me,
though we have been always apart.
Dulcinea... Dulcinea...
…
Joe Darion
Ella mencionó que estoy desenamorando de ella.
Ojalá fuera cierto, que este sentimiento es tan falso como la ilusión de cualquier
persona que se encuentra enamorada. Una vez vi en la tv a un joven que seguía
enamorado de una chica que había dejado de ver años atrás, de la trama de esta
historia escribí en mi diario que él estaba enamorado de una idea pasada y no
de la chica con la cual se reencontró. El sentimiento de amor es algo presente,
pero dinámico, en movimiento constante, la relación puede avanzar de forma
positiva o de forma negativa.
En mi caso, creo que es de forma positiva, debido a
que entre más la conozco, más se incrementa mi sentimiento hacia ella, pero si
esto es verdad, ¿por qué me hace daño? Mi problema es las veces que ella
levanta sus muros y no sólo sus muros, sino que alista sus defensas para
proteger la idea de la que sigue enamorada. No puedo juzgarla por eso, así como
yo defiendo mi sentimiento, es natural que ella lo haga con el suyo. Me
pidió, desde hace tiempo, que dejara fluir las cosas (con todo lo que eso pueda
significar), sin embargo, me parece que ella no deja fluir las cosas, las más
de las veces ella se escuda en las formas y modos en que su relación con él la
hace feliz, y no dudo que así lo sea. El problema es que me hace recordar la
situación tan desdichada en la que me encuentro, de esa situación en la cual
nadie quiere ser o intentar ser feliz conmigo, aunque me diga que yo la hago
sentir bien.
La última vez que me comuniqué con ella, me dolió
tanto que averié la computadora desde donde le escribía. La azoté con el
escritorio e interrumpí la conexión eléctrica de forma intempestiva, eso
provocó freírle el BIOS y causar daños en el disco duro, creí que la Toshiba
era muy resistente. Así, de esa manera tan estúpida de evitar un mayor dolor
sentimental, destruí mis archivos no respaldados de los últimos meses: mis
fotografías, mi música, libros electrónicos, entre otros archivos. Sin contar
el mayor de los daños colaterales, el desdén hacía conmigo mismo.
¿Qué más necesito para desenamorarme de mí mismo?
Quino
Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Diciembre 10, mes 12
Porque si con la
pasión
algo contra mi
amor digo,
es mi mayor
enemigo
quien me concede
la razón.
…
Juana de Asbaje
Dice Sabina que “amor se llama el juego en el que un par de ciegos
juegan a hacerse daño”. Tengo amor y estoy ciego, pero ¿le hago daño? Quién podría
responder sino ella o un observador externo. En los últimos días, hace dos
semanas, su implacable actitud para hacerme entrar “en razón”, me dejó herido. Sin
embargo, ella misma fue quien me hizo sentir bien, un sábado al medio día y,
por la noche, la caída fue tan violenta. Entiendo que esconda la extraña
relación que tenemos, que esconda los sentimientos que tengo para ella, pero ¿esconder
aquellos momentos en que la traté como la persona digna que es? Negar que no hemos
dejado de comunicarnos, omitir que nunca me he aprovechado de aquellos momentos
en los que no sabe qué hacer, de sus momentos de debilidad. Entiendo que me
haga un sitio, que cerque mis sentimientos, lo que no entiendo es el trato de
enemigo, como el enemigo de él, de sus familias. Lo he permitido, y quizás,
como también dice Sabina “me basta con ser tu enemigo”. Es mi culpa por quererla de ese modo inexplicable. Ella, la mujer que amo
y pienso todos los días, a veces tiene una mirada de páramo, como desolada, y
es tan linda y dulce cuando destella un poco su sonrisa y emerge, inevitable,
como un amanecer del principio de los tiempos. Será navidad, el tiempo más
lindo para mí, aunque el frío me recuerda la agonía de mis abuelos, la calidad de
la temporada me gusta mucho. Desde hace unos años tengo la costumbre de regalar
algunos cuantos juguetes para niños en situación de desventaja, es el momento
de una gloria anónima de saber que un niños tendrá un instrumento de
imaginación.
PD. Todas estas noches me he ido a la cama escuchando “Ojalá” de
Silvio y “Se equivocó la paloma” interpretada por Serrat.
PD. Dulce amiga, dulce amor, te quiero ver diamante.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Noviembre 10, mes 13
Las ondas tienen vaga armonía;
las violetas,
süave olor;
brumas de plata la
noche fría,
luz y oro el día;
yo, algo mejor:
¡yo tengo Amor!
Gustavo Adolfo
Bécquer
No sé qué decir, no sé qué escribir ni mucho menos qué hacer o qué pensar.
Quise hacerme a un lado, quise dejarla en paz y ser sólo su amigo, pero no
puedo. Quería besarle, sí quería hacerlo, pero quiero que ella también lo
deseé, porque no quiero un beso robado, quiero besar su vida y su corazón con
mis latidos, con mis brazos, con mi cariño. “¡Cuántas veces mi espíritu quiso
volar hacia ti y quedó desalentado!” Dulce amor, cándida mujer, flor del
cerezo, hermoso rocío del bendito amanecer. Sí te quiero, y no sólo eso, pienso
amarte. Es el mes trece, de mi conteo en regresión de 18. No se ha extinguido
el amor que siento por ella. Y sin embargo, ella tiene razón, cuando está bien con él deja de ponerme atención, ella admitió que era injusto, eso me hace sentir mal. Sé que no es malvada, como me lo acaba de decir y tampoco lo es aunque ella diga que siempre la hago parecer como la malvada. Esta semana aprendí varias cosas, además de ser el hombre más estúpido, soy un abogado material. Llevaré a juicio a un plaza comercial por maltrato a una de sus trabajadoras: ojalá mi esfuerzo sirva de algo, pero no actuaré yo directamente porque no tengo licencia para litigar.
PD: Deseo que no juegues conmigo, con mis sentimientos. Pero no sé, te quiero.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
miércoles, 10 de octubre de 2012
Octubre 10, mes 14
…
Toda la eternidad
está presente
en esta hora muda
¡porque si tus palabras son a veces poemas,
tu silencio, sin más, es poesía!
Jaime Torres
Bodet
“Nadie vive la vida de otras personas” y el amor ajeno se contempla a
la distancia. La última vez que la vi, no me di cuenta que yo sollozaba en el
momento de hablarle. Ella consideró un berrinche infantil de reclamos (infundados).
Tal vez no sabe que se derrumbó mi confianza cuando le hablé y puso esa expresión
de molestia y desprecio, tuve esa sensación de exclusión que sólo quienes son juzgados. Era el preludio para dejarnos de hablar el domingo siguiente, hasta la
fecha*. Le prometí que estaría allí para ella, aunque no me considera su amigo. La
extraño y su ausencia no es alivio, espero que para ella sí lo sea. Siempre fue
mi querida Dulcinea, imposible amor más allá de la razón. A veces me sumo en la
ausencia de mí, otras veces en la resignación de aceptar su decisión. Lo que no
olvidaré con los momentos en que compartí un poco de mi vida con ella, los más
hermosos capítulos de nuestra convergencia de caminos. En esta entrada no quiero
recordar algo particular de ella, todas las veces que la recuerdo o cuando
recuerdo nuestros diálogos me hace sonreír y, luego, exclamo su nombre. Quisiera
no haberle dicho nada de mis sentimientos y estoy seguro que confiaría en mí
como amigo. Lo eché a perder por completo. De nuevo en la misma situación. Así le
demostraré mi amor, dándole mi ausencia. ¿Cuánto tiempo necesitaré para
olvidarme, no de ella, sino de mis sentimientos?
PD. Sigo pensando que: “Las flores son bonitas, no tienen necesidad de
que les digan que lo son”.
* Adenda: Nos comunicamos, y esos breves mensajes fueron para mí un alivio, no sé de qué, todavía no sé, pero fue lindo. Ojalá pueda compartir más momentos así y ojalá sean para bien nuestro, al menos compartirle cosas bonitas y felices.
* Adenda: Nos comunicamos, y esos breves mensajes fueron para mí un alivio, no sé de qué, todavía no sé, pero fue lindo. Ojalá pueda compartir más momentos así y ojalá sean para bien nuestro, al menos compartirle cosas bonitas y felices.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Septiembre 10, mes 15
Compartimos sólo
un desastre lento.
Me veo morir en
ti, en otro, en todo,
y todavía bostezo
o me distraigo
como ante el
espectáculo aburrido.
…
Rosario Castellanos
Prosigo mi “terapia” lírica. Debo confesar que ha girado en mi cabeza
el reconocimiento que ella hace de estar en el limbo conmigo. Tiene
razón, no podemos ser amigos sin que exista esa extraña sensación de ser algo
más. Hace poco más de un par de semanas la vi, pero también la vi con él, a pesar de su
sonrisa, a pesar de que he dicho que me importa mucho que ella sea feliz, a
pesar de eso; me siento mal. Tengo una envidia de que esté con él, tengo
envidia de que nuestros amigos puedan interactuar con ella y yo no deba hacerlo
ni pedirle que nos veamos. Me gusta mucho cuando cubre su boca cuando está
a punto de estallar de risa, es como si tratara de contenerse. Me gusta mucho su
sonrisa, ese patrimonio que surge cuando endulza sus hermosos labios. Recuerdo
que hace un año deseaba que me acompañara en mi cumpleaños y, aunque compartí menos de cuatro horas con ella, el mejor momento fue cuando me regaló un
abrazo. Pensé que no la vería ese día. Me gustaría tener la palabra precisa cuando
ella me necesita, cuando ella está triste. Me
gustaría actuar indiferente, como a veces lo hace conmigo. Si fuera más
imparcial y me dejara de afectar que ella no esté bien, quizás pudiera operar
mi estrategia, como escribiera Benedetti, mi estrategia “más profunda y más
simple… que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me
necesites”. En la última semana terminaron las elecciones, pronuncié un
discurso que a muchos gustó (a otros no) y anduvo por muchos lados en el twitter,
me di cuenta por las menciones que se me hacía. Pero, no importa, de todas formas no puede
afrontar mi situación sentimental.
PD 1. Sigo pensando que: “Las flores son bonitas, no tienen necesidad de que
les digan que lo son”.
PD 2. Ya no te buscaré más.
PD 3. (Lo más importante es que) te quiero como sos.
PD 4. Lo que desgarró mi corazón, mis sentimientos, mi fortaleza, mi justicia es saber que no soy confiable ni para tu familia.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
viernes, 10 de agosto de 2012
Agosto 10, mes 16
…
A veces pienso en
darte
mi eterna
despedida,
borrarte en mis
recuerdos
y hundirte en mi
pasión
mas si es en vano
todo
y el alma no te
olvida,
¿Qué quieres tú
que yo haga,
pedazo de mi vida?
¿Qué quieres tú
que yo haga
con este corazón?
…
Manuel Acuña
Aunque ya había dicho que me gustan sus gestos, creo que el siguiente
no es un gesto de ella, sino una expresión tal vez involuntaria; cuando “Mi Amiga”
entrecierra sus ojos como encandilada por el Sol como tratando de enfocar, me
agrada cuando lo hace. Recuerdo la ocasión en que me la encontré en el cruce de
unas calles del centro y me saludó con un “buenos días” y no sé si caminó más
rápido o yo caminé lento, entonces ella se adelantó de tal suerte que no
caminamos a la par, y ese episodio de mi vida lo recuerdo cada vez con el
estribillo de “…te vi sin que me vieras, te hablé sin que me oyeras…”. Estoy en
la ciudad de México, y me ha dado la nostalgia de cada tres años, de tener la
sensación de no haber hecho lo suficiente para tener un mejor gobierno. Todavía
hoy me siento triste porque no soy capaz de resistir la realidad de que ella
ama a alguien más y que con él vivirá lo mejor de esta vida. No me siento aliviado,
sólo quiero resignarme y guardar el amor y respeto que le tengo para mí.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
martes, 10 de julio de 2012
Julio 10, mes 17
…
Tu boca, ¡oh sí!;
tu boca, hecha divinamente
para el amor, para
la cálida
comunión del amor,
tu boca joven;
pero hay algo
mejor aún: ¡tu alma!
…
Amado Nervo
De “Mi amiga” me gusta mucho cuando hace el ademán de asentar con la
cabeza y cierra levemente sus ojos; recuerdo cuando me dijo que un viejo raboverde la había asustado cuando bajó
del camión porque le hizo “como le hace el bistec cuando se está asando: ‘Sssshhhh’”;
en mi trabajo, en la sesión especial de la Jornada Electoral y en la sesión
especial del Cómputo distrital fui designado como el consejero suplente de la
Consejera presidente, y por lo tanto conduje los actos de la autoridad en el
Distrito; extraño de “Mi amiga” competir en la elaboración de la tesis,
disfrutaba mucho jugar a quién termina más rápido la tesis; a veces me siento
muy bien sabiendo que ella está con quien ama, pero otras veces me siento muy
mal por haber arruinado mi relación con ella; la hice enojar mucho cuando le
dije mi opinión respecto a cómo razonaba su voto.
Quino
Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de
Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma
ley. Estados Unidos Mexicanos.
domingo, 10 de junio de 2012
Junio 10, mes 18
Hoy, 10 de junio de 2012, contaré 18 meses para probar la hipótesis que
establece que en dicho lapso el amor se extingue. Yo supe que estaba enamorado de
la que siempre nombro como “Mi amiga” un 30 de diciembre de 2010. El 30 de mayo
se cumplieron 18 meses y la sigo amando. Sin embargo, contaré 18 meses, a
partir de este momento, para probar la hipótesis a fin de que el día 10 de
noviembre de 2013 pueda buscarla y comunicarle, de viva voz, lo que siento por
ella hasta ese momento.
Entre tanto, publicaré para ella un fragmento de un poema cada mes, lo
que me gusta de ella, lo que recuerdo de ella, las personas que he conocido, algo
trascendental que he hecho; algo extraño que haya hecho y cómo me siento
respecto de ella; además de alguna otra cosa que se me ocurra. Así hasta el 10
de noviembre de 2013. 18 meses; 18 meses; 18 meses.
Poema para Mi amiga número 1.
…
Noche arriba los
dos con luna llena,
yo me puse a
llorar y tú reías.
Tu desdén era un
dios, las quejas mías
momentos y palomas
en cadena.
…
Federico García
Lorca
De “Mi amiga” me gusta mucho sus gestos, sobre todo los que hace con
sus ojos; recuerdo mucho de ella, cuando la conocí por primera vez, antes de
entrar a nuestra clase y dijo que la noche anterior se la había pasado mirando
videos en Youtube; en diciembre conocía a la persona “A”, quien por alguna
razón platiqué con ella y luego nos invitamos un café, cambió mi corazón a un
ser más cristiano; le gané unas jugadas al Partido de la Revolución
Institucional en mi trabajo; ayer me sentí muy mal cuando vi caer un señor que
comenzó a convulsionarse en Plaza del Sol, corrí hacia él, cuando lo vi me
recordó mucho a mi papá pues tenía la apariencia de un albañil por su
vestimenta y la mochila con herramientas que llevaba, sólo puede llamar una
ambulancia, inmediatamente después me llegó un mensaje a mi celular el cual
aseguraba que había organizado una borrachera, el mensaje me lo mandó “Mi amiga”;
me sentí triste por su sarcasmo que casi lloraba en medio de la multitud atenta
al señor que convulsionaba a mis pies.
Quino
Suscribirse a:
Entradas (Atom)