miércoles, 10 de abril de 2013
Abril 10, mes 08
miércoles, 3 de abril de 2013
domingo, 10 de marzo de 2013
Marzo 10, mes 09
viernes, 8 de marzo de 2013
¿Por qué no me preguntó a qué me dedicaba?
miércoles, 20 de febrero de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Febrero 10, mes 10
jueves, 17 de enero de 2013
Romance de los vanos encuentros
No preguntes quién pone en este canto un alma destinada al sufrimiento y un pobre corazón que te ama tanto.
I Bronces de las ocho y media nos llaman cada mañana -entre tu casa y mi casa-de dos cornisas y un breve saludos de camaradas.
¡Estás tan bella, vestida de crujiente espuma blanca baje ese sol de las ocho que te ciñe y que te alaba!
Sus amarillas saetas bordan en tu pelo el aura que me recuerda las leves imágenes de las santas.
(Pienso que rezarte a ti tal vez me salvará el alma…)
II Las campanas matinales ponen música en la senda por donde a tu escuela vas, por donde voy a mi escuela.
Tontamente, tontamente me vuelve la vieja idea cada vez que nos cruzamos en nuestras rutas opuestas: pienso en el ayer que ataba con una risa dos sendas, cuando jamás nos cruzábamos tú y yo en camino a la escuela.
Con una misma campana, con una misma existencia, y por una misma calle con sol de las ocho y media… Para nosotros, entonces, había una sola escuela.
III La señorita maestra pasa vestida de blanco ; en su oscuro pelo duerme la noche aún, perfumado, y en lo hondo de sus pupilas yacen dormidos los astros.
Buenos días señorita del caminar apurado; cuando su voz me sonríe olvido todos los pájaros, cuando sus ojos me cantan se torna el día más claro, y subo la escalinata un poco como volando, y a veces digo lecciones.
Julio Cortázar
viernes, 11 de enero de 2013
Adiós, bella Dulcinea
Mi Dulcinea, mi realidad, mi fantasía, mi locura, mi razón, mi bella Dulcinea.
Adiós.
jueves, 10 de enero de 2013
Enero 10, mes 11
viernes, 28 de diciembre de 2012
Una carta para el futuro
Hola, F, ¿Cómo has estado?, espero que te encuentres bien. También espero que el frío invernal no mitigue tu cálida morada. Espero que no sientas la soledad en tu vida, y no se por que escribo esto, siento la necesidad irrevocable de hacerlo, y aún espero, que no te sientas mal por lo que a veces escribo, que mis letras en su ruidosa e inesperada entrada no despierten tu frágil sueño.
Algunas veces excedo en decir, o escribir lo que pienso (como en este caso) pero mi conciencia aguarda mucho tiempo, y se acumula como el magma se acumula dentro de un volcán, y truena, es por eso que escribo.
Escribo, no tratando de herir, escribo tratando de enmendar, por que no soy lo que escribo, unas veces valiente, otras más débilmente y algunas otras sonriente.
Te escribo no para hacer daño, solo para hablar de lo dañado, y reparar el daño (aunque algunas veces lo vuelva a dañar). No te escribo sin pensar lo que escribo, te escribo solo cuando es necesario (o ¿Será Cuándo lo necesito?), ¡tú dime!. Si alguna ves te dañé más (y se que a sido varias veces) te ruego que me perdones, si es que puedes perdonarme.
No te escribo para mi beneficio, te escribo en nombre de la amistad. Ahora te agradezco todo lo que no te he agradecido: primeramente GRACIAS por ser mi AMIGA, gracias por escucharme (o leerme), gracias por tu tiempo dedicado a mi, gracias por; una, dos, tres, tarjetas, una hecha por tu arte, otra por navidad, otra por una navidad, que para mi fue oscura y eso, tu carta y los pingüinos que juntos alzaban un esplendoroso árbol navideño, fue lo único que me iluminaba, gracias por el sweater del intercambio pasado, gracias por agradecerme, y gracias por invitarme a tus cumpleaños, y gracias por venir al mío, y finalmente gracias por ser tu. GRACIAS a Dios que me permitió conocerte.
Te extraña y te quiere;
Quino
PD. Mi forma particular de dañar a una persona es amándola.