domingo, 10 de febrero de 2013

Febrero 10, mes 10




Corazón obscuro,
corazón con muros,
corazón que se esconde,
corazón que está dónde,
corazón en fuga,
herido de dudas
de amor…
Silvio Rodríguez

Una idea feliz; terminé mi posgrado, una idea triste, la mujer que estoy enamorado no me invitó a su defensa de tesis. Eso me hizo pensar que no me quiere en su vida. Debo tomar mis decisiones y sostenerlas, si no me quiere en su vida; no vale la pena insistir en ella. Aunque, este día me invitó a una comida. Asistí. Fue muy lindo, y ella se veía todavía más linda. Entre nosotros dos había una distancia de varios poemas que le dije en silencio.
No sé qué escribir más. Nunca olvidaré este día con ella y con su familia. 


Quino

Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

jueves, 17 de enero de 2013

Romance de los vanos encuentros

No preguntes quién pone en este canto un alma destinada al sufrimiento y un pobre corazón que te ama tanto.

I Bronces de las ocho y media nos llaman cada mañana -entre tu casa y mi casa-de dos cornisas y un breve saludos de camaradas.

¡Estás tan bella, vestida de crujiente espuma blanca baje ese sol de las ocho que te ciñe y que te alaba!

Sus amarillas saetas bordan en tu pelo el aura que me recuerda las leves imágenes de las santas.

(Pienso que rezarte a ti tal vez me salvará el alma…)

II Las campanas matinales ponen música en la senda por donde a tu escuela vas, por donde voy a mi escuela.

Tontamente, tontamente me vuelve la vieja idea cada vez que nos cruzamos en nuestras rutas opuestas: pienso en el ayer que ataba con una risa dos sendas, cuando jamás nos cruzábamos tú y yo en camino a la escuela.

Con una misma campana, con una misma existencia, y por una misma calle con sol de las ocho y media… Para nosotros, entonces, había una sola escuela.

III La señorita maestra pasa vestida de blanco ; en su oscuro pelo duerme la noche aún, perfumado, y en lo hondo de sus pupilas yacen dormidos los astros.

Buenos días señorita del caminar apurado; cuando su voz me sonríe olvido todos los pájaros, cuando sus ojos me cantan se torna el día más claro, y subo la escalinata un poco como volando, y a veces digo lecciones.

Julio Cortázar

viernes, 11 de enero de 2013

Adiós, bella Dulcinea


Mi Dulcinea, mi realidad, mi fantasía, mi locura, mi razón, mi bella Dulcinea.

Adiós.




Quino

Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

jueves, 10 de enero de 2013

Enero 10, mes 11




I have dreamed thee too long,
never seen thee or touched thee.
But known thee with all of my heart.
Half a prayer, half a song,
thou hast always been with me,
though we have been always apart.
Dulcinea... Dulcinea...

Joe Darion

Ella mencionó que estoy desenamorando de ella. Ojalá fuera cierto, que este sentimiento es tan falso como la ilusión de cualquier persona que se encuentra enamorada. Una vez vi en la tv a un joven que seguía enamorado de una chica que había dejado de ver años atrás, de la trama de esta historia escribí en mi diario que él estaba enamorado de una idea pasada y no de la chica con la cual se reencontró. El sentimiento de amor es algo presente, pero dinámico, en movimiento constante, la relación puede avanzar de forma positiva o de forma negativa.
En mi caso, creo que es de forma positiva, debido a que entre más la conozco, más se incrementa mi sentimiento hacia ella, pero si esto es verdad, ¿por qué me hace daño? Mi problema es las veces que ella levanta sus muros y no sólo sus muros, sino que alista sus defensas para proteger la idea de la que sigue enamorada. No puedo juzgarla por eso, así como yo defiendo mi sentimiento, es natural que ella lo haga con el suyo. Me pidió, desde hace tiempo, que dejara fluir las cosas (con todo lo que eso pueda significar), sin embargo, me parece que ella no deja fluir las cosas, las más de las veces ella se escuda en las formas y modos en que su relación con él la hace feliz, y no dudo que así lo sea. El problema es que me hace recordar la situación tan desdichada en la que me encuentro, de esa situación en la cual nadie quiere ser o intentar ser feliz conmigo, aunque me diga que yo la hago sentir bien.
La última vez que me comuniqué con ella, me dolió tanto que averié la computadora desde donde le escribía. La azoté con el escritorio e interrumpí la conexión eléctrica de forma intempestiva, eso provocó freírle el BIOS y causar daños en el disco duro, creí que la Toshiba era muy resistente. Así, de esa manera tan estúpida de evitar un mayor dolor sentimental, destruí mis archivos no respaldados de los últimos meses: mis fotografías, mi música, libros electrónicos, entre otros archivos. Sin contar el mayor de los daños colaterales, el desdén hacía conmigo mismo.

¿Qué más necesito para desenamorarme de mí mismo?


Quino

Derechos Reservados © 2013; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Una carta para el futuro


Sucede que buscaba un par de cuentos que había escrito en el bachiller: entre un mar de archivos volví a re-encontrarme con aquellas cartas que le dedicaba a una persona que vivía a lado de la preparatoria donde estudié. En uno de tantos arrebatos textuales, escribí agradecido por las veces que ella podía tolerarme. No la feché, pero creo que lo escribí en la navidad del 2003.

Recuerdo que me pedía que dejara de amarla tanto como lo hacía. Las misma idea que hoy tienen para mí. ¿Por qué será que siempre termino sintiéndome culpable de amar de la manera que lo hago?

Ya una vez coloqué en blog algunas cartas entre nosotros, pero no recuerdo como fue que la nombré. En esta ocasión, sustituí su nombre por su inicial, a fin de guardar la privacidad. A continuación el texto íntegro:

***

         Hola, F, ¿Cómo has estado?, espero que te encuentres bien. También espero que el frío invernal no mitigue tu cálida morada. Espero que no sientas la soledad en tu vida, y no se por que escribo esto, siento la necesidad irrevocable de hacerlo, y aún espero, que no te sientas mal por lo que a veces escribo, que mis letras en su ruidosa e inesperada entrada no despierten tu frágil sueño.
          Algunas veces excedo en decir, o escribir lo que pienso (como en este caso) pero mi conciencia aguarda mucho tiempo, y se acumula como el magma se acumula dentro de un volcán, y truena, es por eso que escribo.
          Escribo, no tratando de herir, escribo tratando de enmendar, por que no soy lo que escribo, unas veces valiente, otras más débilmente y algunas otras sonriente.
          Te escribo no para hacer daño, solo para hablar de lo dañado, y reparar el daño (aunque algunas veces lo vuelva a dañar). No te escribo sin pensar lo que escribo, te escribo solo cuando es necesario (o ¿Será Cuándo lo necesito?), ¡tú dime!. Si alguna ves te dañé más (y se que a sido varias veces) te ruego que me perdones, si es que puedes perdonarme.
          No te escribo para mi beneficio, te escribo en nombre de la amistad. Ahora te agradezco todo lo que no te he agradecido: primeramente GRACIAS por ser mi AMIGA, gracias por escucharme (o leerme), gracias por tu tiempo dedicado a mi, gracias por; una, dos, tres, tarjetas, una hecha por tu arte, otra por navidad, otra por una  navidad, que para mi fue oscura y eso, tu carta y los pingüinos que juntos alzaban un esplendoroso árbol navideño, fue lo único que me iluminaba, gracias por el sweater del intercambio pasado, gracias por agradecerme, y gracias por invitarme a tus cumpleaños, y gracias por venir al mío, y finalmente gracias por ser tu. GRACIAS a Dios que me permitió conocerte.
Te extraña y te quiere;
Quino

PD. Mi forma particular de dañar a una persona es amándola.
***

       

Quino

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jueves, 13 de diciembre de 2012

Soneto de la dulce queja


Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Federico García Lorca (1898 – 1936)

Foto: Anónimo


lunes, 10 de diciembre de 2012

Diciembre 10, mes 12



            
Porque si con la pasión
algo contra mi amor digo,
es mi mayor enemigo
quien me concede la razón.

Juana de Asbaje

Dice Sabina que “amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño”. Tengo amor y estoy ciego, pero ¿le hago daño? Quién podría responder sino ella o un observador externo. En los últimos días, hace dos semanas, su implacable actitud para hacerme entrar “en razón”, me dejó herido. Sin embargo, ella misma fue quien me hizo sentir bien, un sábado al medio día y, por la noche, la caída fue tan violenta. Entiendo que esconda la extraña relación que tenemos, que esconda los sentimientos que tengo para ella, pero ¿esconder aquellos momentos en que la traté como la persona digna que es? Negar que no hemos dejado de comunicarnos, omitir que nunca me he aprovechado de aquellos momentos en los que no sabe qué hacer, de sus momentos de debilidad. Entiendo que me haga un sitio, que cerque mis sentimientos, lo que no entiendo es el trato de enemigo, como el enemigo de él, de sus familias. Lo he permitido, y quizás, como también dice Sabina “me basta con ser tu enemigo”. Es mi culpa por quererla de ese modo inexplicable. Ella, la mujer que amo y pienso todos los días, a veces tiene una mirada de páramo, como desolada, y es tan linda y dulce cuando destella un poco su sonrisa y emerge, inevitable, como un amanecer del principio de los tiempos. Será navidad, el tiempo más lindo para mí, aunque el frío me recuerda la agonía de mis abuelos, la calidad de la temporada me gusta mucho. Desde hace unos años tengo la costumbre de regalar algunos cuantos juguetes para niños en situación de desventaja, es el momento de una gloria anónima de saber que un niños tendrá un instrumento de imaginación.

PD. Todas estas noches me he ido a la cama escuchando “Ojalá” de Silvio y “Se equivocó la paloma” interpretada por Serrat.

PD. Dulce amiga, dulce amor, te quiero ver diamante.

Quino

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Amor 77



Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Julio Cortázar: Un tal Lucas

El reto intelectual, mi guerra fría. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Noviembre 10, mes 13


Las ondas tienen vaga armonía;
las violetas, süave olor;
brumas de plata la noche fría,
luz y oro el día;
yo, algo mejor:
¡yo tengo Amor!

                Gustavo Adolfo Bécquer

No sé qué decir, no sé qué escribir ni mucho menos qué hacer o qué pensar. Quise hacerme a un lado, quise dejarla en paz y ser sólo su amigo, pero no puedo. Quería besarle, sí quería hacerlo, pero quiero que ella también lo deseé, porque no quiero un beso robado, quiero besar su vida y su corazón con mis latidos, con mis brazos, con mi cariño. “¡Cuántas veces mi espíritu quiso volar hacia ti y quedó desalentado!” Dulce amor, cándida mujer, flor del cerezo, hermoso rocío del bendito amanecer. Sí te quiero, y no sólo eso, pienso amarte. Es el mes trece, de mi conteo en regresión de 18. No se ha extinguido el amor que siento por ella. Y sin embargo, ella tiene razón, cuando está bien con él deja de ponerme atención, ella admitió que era injusto, eso me hace sentir mal. Sé que no es malvada, como me lo acaba de decir y tampoco lo es aunque ella diga que siempre la hago parecer como la malvada. Esta semana aprendí varias cosas, además de ser el hombre más estúpido, soy un abogado material. Llevaré a juicio a un plaza comercial por maltrato a una de sus trabajadoras: ojalá mi esfuerzo sirva de algo, pero no actuaré yo directamente porque no tengo licencia para litigar.

PD: Deseo que no juegues conmigo, con mis sentimientos. Pero no sé, te quiero.

Quino

Derechos Reservados © 2012; Ley Federal del Derecho de Autor: véanse en especial artículos 3°, 4°, 5°, 11, 12, 13 y 17 de la misma ley. Estados Unidos Mexicanos.